El 2 de enero pasado, funcionarios del gabinete y el Concejo Municipal
comenzaron una serie de reuniones en las vecinales de la ciudad con el objetivo
de encontrar junto a los vecinos soluciones colectivas a problemas de
naturaleza diversa que afectan a los barrios sanlorencinos.
La iniciativa, de neto corte participativo, se gestó en el inicio mismo de la segunda administración Raimundo, cuando el personal de la Secretaría de Obras Públicas se encontraba confeccionando el Plan de Infraestructura para los próximos cuatro años.
“Si bien uno tenía los lineamientos previos correspondientes, surgió la idea de ver cuáles realidades, qué cuestiones específicas surgían de las problemáticas barriales. Así fue que nos propusimos abrir un canal para que la gente nos evacue sus preocupaciones” explicó el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Leonardo Seoane.
Hasta el momento, se han llevado a cabo siete encuentros de los que participaron los secretarios Esteban Aricó y Leonardo Seoane, el subsecretario Fernando Dagatti y los concejales Miguel Sotelo y Mónica Rodríguez del Rey.
“La experiencia ha sido grandiosa, altamente positiva. Para nosotros es fundamental porque escuchamos, no sólo la queja de los miembros de las vecinales, sino además sus pedidos. Yo creo que esa es la forma de trabajar coordinadamente y no yendo casa por casa”, señaló Sotelo, encargado de coordinar las reuniones y trasladar las inquietudes ciudadanas al órgano legislativo municipal.
En tal sentido, el edil manifestó que, si bien hay reclamos particulares en cada distrito, las quejas generales más habituales refieren a dos aspectos en los que la presente gestión ha operado enormes avances: la iluminación y el riego.
“En ese sentido se ha hecho un importante trabajo: se está desarrollando un plan de alumbrado para cubrir toda la ciudad y, como sabemos, la iluminación brinda seguridad. También se pide riego, pero debido al calor y la sequía sabemos que por muchas veces que pase el regador, siempre será insuficiente”, dijo Sotelo.
El concejal expuso además que se efectuará un riguroso seguimiento de los reclamos efectuados, con el propósito de ir solucionando progresivamente todos los problemas expuestos por los vecinos.
“Si tenemos diez o doce pedidos y a lo largo de sesenta días resultan solucionados cinco o seis, para nosotros es un buen inicio. Si al cabo de otros dos meses, se solucionan otros tantos, significa que en medio año habremos cubierto la totalidad de los reclamos y la medida habrá sido exitosa”, puntualizó.
De todos modos, aclaró Seoane, la iniciativa excede el plano de los reclamos menores y apunta a solucionar problemas complejos, culturales y de larga data. “Nos proponemos no sólo levantar reclamos que se canalizan a través de la estructura municipal. Además, apuntamos a encontrar respuestas colectivas a cuestiones culturales, como por ejemplo los microbasurales” indicó el secretario y añadió: “Tratamos, además, de consensuar junto a los vecinos algunas cuestiones a futuro como posibles planes de asfaltado”
Por otra parte, el titular de Obras Públicas señaló que la gente reconoce la tarea realizada en los últimos cuatro años y el hecho de que los funcionarios se acerquen a los barrios periódicamente en un período postelectoral.
“Comenzamos el 2 de Enero, alejados de cualquier fecha electoral para evitar toda sospecha de que vamos sólo antes de las elecciones. La gente agradece esto”
Por último, sobre la modalidad de los encuentros, el funcionario explicó: “Las reuniones son reducidas, con vecinalistas y algunos vecinos, para que el diálogo sea más fluido, en paz y no se desvíe el objetivo que nos hemos trazado: solucionar entre todos los problemas que todavía son deuda pendiente”.
Esta política se inscribe en un proceso de participación pública alentado por el estado municipal con el objetivo de incorporar las necesidades y los valores de los distintos actores sociales en la toma de decisiones públicas.
El Consejo de niños, el Foro Joven, los Buzones de la Vida, el Parlamento de la Tercera Edad y el Plan Estratégico son otros de los espacios participativos abiertos por el municipio durante la gestión de Leonardo Raimundo.
La iniciativa, de neto corte participativo, se gestó en el inicio mismo de la segunda administración Raimundo, cuando el personal de la Secretaría de Obras Públicas se encontraba confeccionando el Plan de Infraestructura para los próximos cuatro años.
“Si bien uno tenía los lineamientos previos correspondientes, surgió la idea de ver cuáles realidades, qué cuestiones específicas surgían de las problemáticas barriales. Así fue que nos propusimos abrir un canal para que la gente nos evacue sus preocupaciones” explicó el Secretario de Obras y Servicios Públicos, Leonardo Seoane.
Hasta el momento, se han llevado a cabo siete encuentros de los que participaron los secretarios Esteban Aricó y Leonardo Seoane, el subsecretario Fernando Dagatti y los concejales Miguel Sotelo y Mónica Rodríguez del Rey.
“La experiencia ha sido grandiosa, altamente positiva. Para nosotros es fundamental porque escuchamos, no sólo la queja de los miembros de las vecinales, sino además sus pedidos. Yo creo que esa es la forma de trabajar coordinadamente y no yendo casa por casa”, señaló Sotelo, encargado de coordinar las reuniones y trasladar las inquietudes ciudadanas al órgano legislativo municipal.
En tal sentido, el edil manifestó que, si bien hay reclamos particulares en cada distrito, las quejas generales más habituales refieren a dos aspectos en los que la presente gestión ha operado enormes avances: la iluminación y el riego.
“En ese sentido se ha hecho un importante trabajo: se está desarrollando un plan de alumbrado para cubrir toda la ciudad y, como sabemos, la iluminación brinda seguridad. También se pide riego, pero debido al calor y la sequía sabemos que por muchas veces que pase el regador, siempre será insuficiente”, dijo Sotelo.
El concejal expuso además que se efectuará un riguroso seguimiento de los reclamos efectuados, con el propósito de ir solucionando progresivamente todos los problemas expuestos por los vecinos.
“Si tenemos diez o doce pedidos y a lo largo de sesenta días resultan solucionados cinco o seis, para nosotros es un buen inicio. Si al cabo de otros dos meses, se solucionan otros tantos, significa que en medio año habremos cubierto la totalidad de los reclamos y la medida habrá sido exitosa”, puntualizó.
De todos modos, aclaró Seoane, la iniciativa excede el plano de los reclamos menores y apunta a solucionar problemas complejos, culturales y de larga data. “Nos proponemos no sólo levantar reclamos que se canalizan a través de la estructura municipal. Además, apuntamos a encontrar respuestas colectivas a cuestiones culturales, como por ejemplo los microbasurales” indicó el secretario y añadió: “Tratamos, además, de consensuar junto a los vecinos algunas cuestiones a futuro como posibles planes de asfaltado”
Por otra parte, el titular de Obras Públicas señaló que la gente reconoce la tarea realizada en los últimos cuatro años y el hecho de que los funcionarios se acerquen a los barrios periódicamente en un período postelectoral.
“Comenzamos el 2 de Enero, alejados de cualquier fecha electoral para evitar toda sospecha de que vamos sólo antes de las elecciones. La gente agradece esto”
Por último, sobre la modalidad de los encuentros, el funcionario explicó: “Las reuniones son reducidas, con vecinalistas y algunos vecinos, para que el diálogo sea más fluido, en paz y no se desvíe el objetivo que nos hemos trazado: solucionar entre todos los problemas que todavía son deuda pendiente”.
Esta política se inscribe en un proceso de participación pública alentado por el estado municipal con el objetivo de incorporar las necesidades y los valores de los distintos actores sociales en la toma de decisiones públicas.
El Consejo de niños, el Foro Joven, los Buzones de la Vida, el Parlamento de la Tercera Edad y el Plan Estratégico son otros de los espacios participativos abiertos por el municipio durante la gestión de Leonardo Raimundo.